El 6 de Octubre pinchamos la búrbuja.

El 6 de Octubre pinchamos la búrbuja.#YoVoy6oct

Pubblicato da Coordinadora Vivienda Madrid - 15M PAH su Mercoledì 3 ottobre 2018

¡¡¡¡ VOLVEMOS!!!
Un año más a organizar la manifestación y el festival
por el derecho a la vivienda

MANIFIESTO

A la ola de casi un millón de desahucios en los últimos diez años, se suma ahora una subida desmedida de los alquileres. Esto fue y será una catástrofe tan calculada como deseada. El mismo efecto que logró el decreto Boyer, está consiguiendo la ley que hace cinco años nuestro gobierno aprobó, donde se decidió acortar el tiempo máximo que podíamos vivir de alquiler en nuestras casas: bajando el plazo de 5 a 3 años, se cerraba así la operación de implante de las SOCIMIS. Ya en 2012, se había dejado prácticamente libres de impuestos un tipo particular de sociedades especulativas creadas en 2009 e inoperativas hasta su exección de impuestos: las SOCIMIS; o, como preferimos llamarlas, fondos buitre. Unos beneficios libres de impuestos y un mercado más rápido, depredador: todo estaba listo para la especulación del capital extranjero y nacional, dejando en una posición de monopolio en el mercado de alquiler a estas empresas .Este tipo de fondos buitres especializados en la compra a muy bajo precio de viviendas de la Banca, proceden de Ejecuciones Hipotecarias en su gran mayoría ,para luego ser alquiladas y posteriormente vendidas. Se lanzaron a por su carroña de millones de viviendas vacías y habitadas y las inversiones en vivienda se dispararon, ocasionando una subida de precios de la vivienda en compra a un ritmo que casi triplica el del PIB, 40% en las grandes capitales (mientras que el PIB lo hace a un 16%) claro signo de que la burbuja está instalada permanentemente en el país . Cinco años después, su impacto está en todas las noticias: subidas de alquiler del 40% y del 50% en las principales ciudades de nuestro país, siendo estos precios muy superiores a los de las cuotas hipotecarias actuales. Hoy, quienes viven de alquiler destinan de media un tercio de sus ingresos a pagarse un techo. En ciudades como Madrid o Barcelona, casi la mitad. Los desahucios de viviendas de alquiler, naturalmente, no se han hecho esperar. Con los datos de hace unos meses y sabiendo que hoy en día los indicadores han empeorado, en nuestro país se desahucia cada hora a 4 familias por alquiler y a 3 por hipoteca. Quienes resisten en sus casas se enfrentan a la usura de las empresas de suministros, que amenazan en todo momento con dejarlas sin luz, sin calefacción o incluso sin agua. Es lo que se llama comúnmente pobreza energética. Ni la PAH, ni los sindicatos de inquilinos, ni todos los demás colectivos que luchan por el derecho a la vivienda, nos hemos quedado de brazos cruzados. Seguimos negociando, organizándonos e impidiendo que nos echen de nuestras casas. Lo más duro de nuestra lucha está de madrugada en los portales, esperando a autómatas que dicen que sólo hacen su trabajo, echando a personas a la calle y enriqueciendo a los de siempre frente a la inacción total de las Administraciones. Son tanto el Ayuntamiento como la Comunidad de Madrid, cuya politica de vivienda es inexistente, y sin que hasta la fecha hayan sido capaces de garantizar un parque público de vivienda social, entre otros muchos motivos porque fue malvendido a fondos buitre. Pero también luchamos en los tribunales y en los parlamentos. Desde nuestra Iniciativa Legislativa de 2013, hecha trizas en el Congreso, hemos presentado proyectos de ley en prácticamente todas las Comunidades Autónomas. En Madrid, hace menos de un año, la Asamblea de Madrid rechazó debatir una ley presentada con más de 76.000 firmas. Hace tan sólo unos días, el Congreso de los Diputados aceptó debatir nuestra última propuesta, articulada en las 5 de la PAH: 1. Dación en pago retroactiva, para que todas las personas que perdieron su casa hipotecada o que están a punto de perderla puedan, por lo menos, no quedarse endeudados de por vida, además de sin techo. Necesitamos mecanismos de segunda oportunidad para conceder la dación en pago y la condonación de la deuda para acabar con la asfixia de todas las famlias a las que los bancos engañaron en los últimos años. Queremos eliminar las claúsulas abusivas y lograr que se compense económicamente a quienes fueron estafados. 2. Un alquiler asequible y seguro, que vuelva a proteger al inquilino durante al menos 5 años con unos precios regulados del alquiler, como en Alemania, y acordes a los ingresos, para que acabe esta especulación que se ceba con nuestras vidas. 3. Fin de los desahucios de primera y única vivienda. Los bancos y los grandes tenedores de vivienda tendrán que ofrecer un alquiler social a las familias antes de dejarlas en la calle. Cuando el propietario sea un pequeño propietario, el Estado facilitará ayudas para el alquiler. La Administración Pública tendrá que ofrecer realojos, incluso frente a casos de ocupación. En nuestro país hay más de 3,5 millones de viviendas vacías. Sí hay casas para todos y todos tenemos derecho a disponer de un techo. 4. Vivivenda Social: Toda esa vivienda vacía tiene que movilizarse a través de una cesión obligatoria de los grandes propietarios y unos alquileres sociales nunca superiores al 30% de los ingresos, para incrementar el parque público de vivienda y frenar de paso la burbuja especulativa. Es el modelo que existe en muchas ciudades de Austria y que tiene los precios del alquiler bajo control. 5. Suministros garantizados para todxs. Porque es injustificable que corten la luz o la calefacción a una familia, defendemos que tiene que primar el Principio de Precaución –una garantía de no cortar los suministros básicos de agua, luz y gas sin antes tener información sobre la situación de las afectadas– y la existencia de un Bono Social –un pago en función de la capacidad adquisitiva. Las compañías energéticas de nuestro país son de las más caras y las más rentables de Europa y tienen que hacerse cargo, en lugar de la administración, del coste de las familias que no puedan pagar. Todavía no han terminado de pasar los que hace diez años arrasaron con todo y ya los buitres vuelven con hambre de más. Esta vez vienen a por los alquileres, pero en realidad siempre vienen a por nuestra vida. Vienen a por ti. El 6 de octubre, a las 6 de la tarde, es la hora de decir que ya es suficiente, que no van a enriquecerse más a costa de nuestro cobijo y nuestro futuro. En los parlamentos como en la calle, es la hora de pinchar su burbuja. Las 5 de la PAH

bankia

Vaya Semanita!!!!! 10 de 10 Desahucios parados, ahora a conseguir ganar #LaPorraDeBankia, y que la hija de Marufa y Sigan nazca en su casa, con su hermanito Aheyan. Demás de presentar la gran fiesta de 6 de Octubre.

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#AsunSeQueda

La solidaridad, el esfuerzo y el trabajo, son los lemas de Asun.
Siempre: hoy por ti, mañana por mi.
Así que el día 3, a las 7’30h de la mañana, todas y todos sus compañeros, vecinas y familia, estaremos con ella, en el portal de su casa, defendiendo una vez más el derecho a la vivienda.
Si se puede, pero no quieren!!

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#SemanaPorLaVivienda

Nosotr@as lo tenemos claro, esta #SemanaPorLaVivienda pegamos carteles y paramos 11 desahucios #YoPinchoLaBurbuja YA! LeyDeViviendaUrgente

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SOS Vivienda

Vaya semana, de 10 desahucios nos quedan 3, gracias al esfuerzo de muchas, que mañana miércoles vuelve a hacer falta en Carabanchel y Parla, el jueves en Vicálvaro.
También el jueves, nos queda una acción para evitar otro, antes de que una mujer embarazada de 8 meses y medio, un niño de 6 años, y su padre, tengan que exponerse a la violencia y la tensión de un alzamiento
#SemanaPorLaVivienda #SíSePuede

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Gracias 6 octubre

Gracias a todas las que lucháis, compartís, apoyáis, venís.
La vivienda es cosa de todas y la ganamos entre todas.

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Ya tenemos cartelazo!!!

Cartelazo de grupos e ilustración de Enrique Flores

Gracias a tod@s

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"... derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación."

Artículo 47 de la Constitución

SIN LEY DE VIVIENDA

venta de 5.000 viviendas públicas a fondos buitre

nueva burbuja inmobiliaria

menores en la calle

SIN LEY DE VIVIENDA

juventud en Alemania

venta de 5.000 viviendas públicas a fondos buitre

menores en la calle

CON LEY DE VIVIENDA

herramientas para frenar la corrupción

alquiler social regulado

infancia protegida

CON LEY DE VIVIENDA

juventud con futuro

alquiler social regulado

infancia protegida

Una ley que afecta al conjunto de la sociedad

Una ley urgente por el derecho a la vivienda no afecta solo a las personas que tienen más dificultades para acceder a un alojamiento. Muy al contrario, afecta a conjunto de la sociedad, porque permite que esta se desarrolle con más equidad y equilibrio.

Una sociedad más justa y equilibrada

Si una sociedad no es capaz de procurar los medios fundamentales para la existencia de las personas que la conforman, es una sociedad fallida, como lo es cuando en su seno se generan y perduran brechas de desigualdad que dificultan el desarrollo de una vida plena para el conjunto de sus miembros. Esta ley trata de consolidar una sociedad más justa y equilibrada. Y eso es el interés común de toda la sociedad. Por eso mismo, la ausencia histórica de una ley que regule y facilite el acceso a la vivienda, que haga efectivo el derecho que recoge el artículo 47 de la Constitución de 1978, es un déficit del conjunto de la sociedad.

¿Hay recursos suficientes para hacerlo?

En ocasiones se ha dicho que legislar el derecho a una vivienda digna supone un coste inasumible para el conjunto de la sociedad. Que la economía no puede. Eso no es cierto. El gasto social en vivienda existe, pero se distribuye de forma poco equitativa. Históricamente, se ha destinado a la financiación directa o indirecta de la propiedad, por medio de subvenciones, exenciones de impuestos, ayudas a la financiación o el impulso directo a la producción de viviendas como mercancías. Es uno de los factores que han creado la actual brecha social y económica. El enfoque de la economía solo como movimiento o intercambio de mercancías ha dejado en segundo término otra realidad de la economía, que no es monetaria ni mercantil: la economía como forma de organizar los recursos sociales de una manera justa y equilibrada. La actual política de vivienda implica enormes costes económicos, sociales y medioambientales.

Racionalizar los recursos

Una ley que regule el derecho a la vivienda supondrá racionalizar esos costes y los recursos con los que cuenta la sociedad en su conjunto. El uso óptimo del sobredimensionado parque de viviendas supondrá un ahorro en términos contables, sobre todo si en el balance se incluyen los factores de reequilibrio social y medioambiental. La economía, los gastos, las inversiones, pueden buscar como resultado el bienestar social y la vida buena para el conjunto de la comunidad, no solo el beneficio monetario.

Mejor regulación, no mayores gastos

La ley no implica pagar más impuestos. Su financiación no dependerá de que el conjunto de la ciudadanía pague más, sino del reequilibrio de los recursos, la regulación óptima del uso de las viviendas –su función social–, de la proporcionalidad y de las eventuales sanciones por el incumplimiento de la ley. Es imprescindible saber que la mayor parte del gasto público relacionado con la vivienda en la actualidad no está destinado a garantizar el derecho al alojamiento del conjunto de la ciudadanía, sino a facilitar el acceso a la propiedad e incluso a la especulación y a mantener el mercado inmobiliario.

Interés general frente a especulación

Aunque la ley apuesta por un mayor número de viviendas públicas, la propiedad no es lo único importante, también lo es su uso. Desde el texto constitucional de 1978, se cuestionan los usos ilegítimos, los usos especulativos del suelo. No todas las viviendas temporalmene desocupadas tienen usos especulativos, como se ha señalado en los diversos desarrollos normativos y legales relacionados con este tema en toda Europa. Pero es preciso que las políticas de vivienda establezcan criterios prioritarios relacionados con los contextos sociales de cada tiempo y lugar. Eso es lo que hace esta ley.

Las viviendas ya están, pero no se usan

Es importante saber que hay un enorme parque de viviendas inmovilizado y vacío en nuestro estado. Y que un alto porcentaje de él lo pagamos todos por medio del rescate bancario. Sabemos también que buena parte del coste de ese rescate no se va a devolver. No elegimos hacerlo cuando se hizo, pero, una vez hecho, ese pago puede producirse en los términos que delimita esta ley: haciendo un uso social de esas viviendas desocupadas o vacías que, de hecho, pagamos entre toda la ciudadanía.

El alquiler social, un nuevo modelo

El alquiler social no está definido en esta ley para atender solo a los sectores económicamente más desfavorecidos. Es claro que es necesaria la atención inmediata a las situaciones más urgentes. Pero el alquiler social no restringido a las situaciones de extrema necesidad, progresivo y no vinculado a la demanda solvente es una apuesta por cambiar de modo paulatino y realista un modelo generalizado de tenencia –la propiedad– que se ha demostrado económicamente ineficiente, socialmente injusto y medioambientalmente insostenible. El alquiler social busca liberar a la gran mayoría de una pesadilla que añade incertidumbre, inseguridad y malestar a nuestra vida y a la de las siguientes generaciones. La extensión del alquiler social contribuirá al acceso a los mínimos vitales y al bienestar en general.

¿Y si no hay una Ley de Vivienda Urgente?

Se podría suponer que todo seguiría igual, pero es un error: la situación empeorará para un enorme sector de nuestra sociedad. La “recuperación económica” vinculada al mantenimiento del negocio inmobiliario habitual significa que los beneficios de la actividad económica se restringen a quienes monopolizan y concentran la propiedad de un bien de primera necesidad y obligan al conjunto de la población a entregar la mayor parte de sus recursos para acceder a él. Sin esta ley, la transferencia de riqueza de la mayoría hacia unos pocos se consolidará como la forma económica central de nuestra sociedad, lo que contribuirá a mantener, profundizar y perpetuar la brecha de desigualdad y a prolongar la agonía de un modelo social y económico insostenible.

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