La especulación inmobiliaria redobla su avance y vuelve a la carga. Sus tragaderas se han llenado de casas que estaban habitadas, dejando paredes vacías. Su maquinaria se renueva por fuera con nuevas hipotecas y una escalada premeditada de alquileres que se sube al carro de lo desmesurado. En las fachadas de Madrid se dibuja una fiebre turística de pisos que la afea y la consume sin demasiados miramientos. Y siempre son los mismos los dueños del relato en las noticias, los peces grandes que hacen resucitar de sus cenizas grandes operaciones urbanísticas. El ladrillo campa a sus anchas como un ladrón de guante blanco.

Como siempre las ansias y las expectativas de negocio de bancos y fondos de inversión aprietan las vidas de nuestro vecinos y vecinas para llevarlas al abismo. Los desahucios crecen un 5,5% en la Comunidad de Madrid y son decenas de miles de familias las que no tienen acceso a una vivienda que se merezca la palabra “digna”. Pobreza energética, impagos, subastas, cartas amenazantes del banco, otra familia que llega llorando a una asamblea del movimiento de vivienda.

El abandono de las instituciones autonómicas y municipales oscila entre quienes hace tiempo perdieron la sensibilidad por lo que sucede en nuestros barrios y quienes pretenden arreglar con medidas tibias (o sin ellas) un problema brutal que golpea cada año a decenas de miles de personas. Y sin embargo, a pesar de que todos los poderes se mueven entre la complicidad y la parálisis, no estamos solos. No estamos solas.

 

La vivienda es un derecho básico que no podemos dejar en manos de la especulación, porque ya conocemos hacia dónde desagua el resultado: Miles de casas vacías pese a las ayudas públicas, hijos e hijas viviendo con sus padres hasta los 37 años, alquileres que se disparan y cientos de miles de personas endeudadas para quienes el acceso a la vivienda es una trampa que enriquece a unos pocos.

 

El último año ha sido para el movimiento de vivienda en Madrid el año de la ILP. La Iniciativa Legislativa Popular es la propuesta de Ley en la que se han registrado las medidas concretas que, de llevarse a cabo, abrirán una puerta en el capítulo de nuestra dignidad en forma de vivienda. El movimiento de vivienda ha pasado a la acción recogiendo en un tiempo record 76.773 fimas y movilizando a miles de personas por toda la Comunidad de Madrid para demostrar que ante el dolor y la injusticia no hay resignación; que plantaremos cara.

Nuestra respuesta será como siempre en la calle, juntos, juntas y con ánimo de festejar lo que ya es posible, una ley de vivienda, una de verdad. El próximo sábado 7 de octubre os invitamos a participar de una MANI-FESTIVAL donde diremos con una sonrisa enorme que basta ya, que estamos hartas, que vamos a luchar por nuestras casas, y que SÍ SE PUEDE.

Sábado 7 de octubre: 18:00h Jacinto Benavente -> SOL -> 20:00h Las Vistillas

 

Evento FB: https://www.facebook.com/events/1656152687750383/

 

Compañera, vente a luchar por nuestros derechos. Nuestras vidas están en juego.

Pin It on Pinterest

Share This

Share This

Share this post with your friends!